Suele argumentarse que ganar la primera fecha de cualquier torneo tiene un peso específico invalorable. Que dentro de un panorama en el que todos comienzan pesados, faltos de fútbol y lejos del acople ideal que necesita cualquier equipo, guardarse tres puntos en el bolsillo aporta una serenidad que si bien no es salvadora, sí sirve para armarse con la tranquilidad de no tener a nadie a quien mirar desde abajo. Anoche, ni Argentinos Juniors ni Boca pudieron irse de la Paternal con ese bálsamo...