Algo hay que hacer. Algo habría que hacer con San Lorenzo y con Tigre. Aconsejarlos, sugerirles, recomendarles alguna idea fresca. No tan moderna, ya que el juego de la pelota, parece, ya tiene todo inventado. Habría, primero, que escucharlos. Oírlos para saber por qué juegan tan mal. Tal vez, no lo hagan a propósito. Deben tener sus razones. Aunque sus métodos parecen una puñalada al arte del buen gusto. Ya no se trata de atacar o de defender, de disponer de uno o tres atacantes, de que corran...